frases lindas ColegioPúblicoZalfonada: Entrevista con Kasparov

martes, 11 de marzo de 2014

Entrevista con Kasparov

Os dejamos está interesante entrevista con un maestro del ajedrez.

Kasparov: "El ajedrez es una asignatura por sí misma"

  • "Gran parte del dinero de Sochi ha ido a Suiza"

JESÚS BOYERO26/02/14 - 16:15.
Es considerado, junto a Bobby Fischer, el mejor jugador de la historia. Número 1 del mundo de 1985 a 2005, protagonista de épicos duelos contra su compatriota Karpov —como el de Sevilla en 1987, que reunió a 13 millones de telespectadores durante la retransmisión de la última partida por La 2 de TVE—, Gari Kasparov siempre ha sido persona de retos.
Después de su retirada oficial de las competiciones en Linares (Jaén) en 2005, torneo que ganó en nueve ocasiones, otra persona con un carácter diferente se hubiera dedicado a la vida contemplativa. Pero no él, para quien no existe el concepto tiempo libre. Decidió entonces implicarse de manera en la actividad política de su país, lo que incluso le llevó a ser encerrado en la cárcel durante cinco días en 2007 y también unas horas en 2012. Ahora vive en Nueva York, con su esposa Daria y su hija Aida, y compatibiliza los libros, las conferencias y las exhibiciones con la labor de introducir el ajedrez en los colegios del planeta —especialmente, de la Unión Europea— y su candidatura a la presidencia a la Federación Internacional (FIDE), que celebrará elecciones en Tromso (Noruega) en septiembre.
Pregunta. España es para usted un país de gratos recuerdos. Ahora, ¿cuál es el motivo de su presencia aquí?
Respuesta.
Vine para mantener una reunión con altos cargos del Ministerio de Educación y con representantes de la Xunta de Galicia, de la Universidad de Vigo y del Ayuntamiento de Redondela, porque allí están desarrollando un proyecto muy interesante de ajedrez como herramienta educativa.
En España se está trabajando muy bien en este ámbito y ahora se trata de avanzar todavía más. Es un buen momento para ello porque la educación se ha convertido en una prioridad de muchos países y éste no es una excepción.
P. Usted siempre diferencia ajedrez en la educación de ajedrez en la escuela.
R.
Quiero resaltar esto. Ajedrez en la escuela puede confundirse con la práctica del deporte del ajedrez en los colegios —al estilo del fútbol o el baloncesto—, mientras que yo me refiero a una herramienta pedagógica importante, que enseña a pensar y transmite valores. Es decir, a una asignatura por sí misma o a un apoyo en la enseñanza de otras asignaturas, como matemáticas o historia.
Ha habido y hay muchas iniciativas en muchos países, pero con una clara falta de coordinación por parte de la Federación Internacional (FIDE). Para corregir ese problema creé la Fundación Kasparov en EEUU en 2002, después en Bruselas, y recientemente en Sudáfrica y Singapur. Pronto habrá otra oficina en Ciudad de México.
P. Como puede percibirse, por la presencia junto a usted de Silvio Danailov, está firmemente apoyado por la Federación Europea.
R.
Sí, con ellos logramos en marzo de 2012 algo que parecía imposible: convencer a los 27 países y múltiples ideologías que formaban entonces el Parlamento de la Unión Europea de que recomendasen la introducción al ajedrez como asignatura obligatoria en todos los colegios. Un porcentaje importante de los 415 votos favorables vino de los eurodiputados españoles.
Pero, desde el punto de vista práctico, es importante comprobar si lo que dice ese papel se cumple. Y uno de mis objetivos es contribuir a que se cumpla en los países más importantes, como España, donde hay una antiquísima y vasta cultura del ajedrez.
P. ¿En qué países, aparte de España, está más avanzada su introducción?
R.
Por el número de colegios, Polonia, con más de 500, es el siguiente a España, que tiene al menos 300 que lo imparten obligatoriamente en algún curso, y más de 1.000 donde es optativo o extraescolar. Como he indicado antes, 46 de los 55 eurodiputados españoles votaron a favor, pero si hablamos de Polonia fue el 100%, 50 de 50.
Además, es interesante resaltar el caso de un país pequeño, como Estonia, con solo 30 colegios donde se da ajedrez, pero donde la campaña es promovida por el Ministerio del Interior para reducir la delincuencia juvenil y ayudar a niños marginados.
También soy muy optimista en Grecia, en Francia, en Gran Bretaña, donde la labor se realiza colegio a colegio, y en Hungría, con el apoyo de Judit Polgar [única mujer en la historia entre los 10 mejores del mundo]. Si mantenemos esta tendencia y agrandamos el número de países, ahí está el futuro del ajedrez.
P. ¿A qué edad deben empezar los niños con el ajedrez?
R.
Si hablamos del efecto educativo, porque para aprender a jugar nunca es tarde, antes de los 9 años. Los resultados de las pruebas que se han realizado en varios países coinciden en que la capacidad de tomar decisiones empieza a formarse antes de esa edad. Por tanto, introducir el ajedrez en la enseñanza primaria significa estimular esa capacidad; después de esa edad, el cerebro es menos flexible.
Alguien podría decirme, con razón, que esos estudios científicos no son irrefutables porque el número de niños estudiados no es muy grande. Pero también es cierto que se han hecho en América, Europa, África y Asia. Y todos tienden a los mismos resultados. Confío en que muy pronto, tal vez en un año, tengamos ya resultados indiscutibles.
Además, como he subrayado al terminar la reunión en el Ministerio de Educación, el ajedrez no es caro, no requieres costosas instalaciones; ningún otro deporte ofrece una relación tan favorable entre inversión y frutos. Por no hablar del efecto integrador a través de Internet.
[Kasparov siempre ha tenido alma de líder. En 1990 rompió con la Federación Internacional (FIDE) después de que su presidente, el filipino y ya fallecido Florencio Campomanes, realizase muchas irregularidades. El campeón ruso reconoció años más tarde su equivocación al dividir durante 10 años el ajedrez con la creación de la Asociación de Jugadores Profesionales. Una vez realizada la reunificación, sin embargo, Kasparov no atemperó las constantes críticas a un organismo que considera anquilosado. Ahora, de un modo directo, quiere encabezar el gran cambio en el ajedrez].
P. ¿Por qué va a presentarse a la presidencia de la Federación Internacional?
R.
Es un momento histórico para el ajedrez. Lo que hagamos ahora, sobre todo si lo hacemos bien, marcará el futuro de muchos años. El ajedrez lleva mucho tiempo luchando por encontrar un hueco. La gente me pregunta por qué el ajedrez ahora no aparece tanto en los medios como en los años 70, con aquel histórico duelo Fischer-Spassky durante la guerra fría, o mis cinco duelos con Karpov y su gran simbolismo político.
En realidad, el número de practicantes hoy se cuenta en muchos millones, tantos que somos incapaces de precisarlo, y por tanto es mucho mayor que entonces.
P. La guerra fría se acabó y terminó la pelea por saber quién tenía al mejor cerebro.
R.
La diferencia, aparte de factores extradeportivos, es que los demás deportes, incluso el fútbol, no eran tan populares como ahora porque la televisión era menos potente. Uno de mis objetivos como presidente de la FIDE será encontrar un hueco mediático para el ajedrez. Es la única federación internacional con muchos países [engloba a 178] que carece de patrocinadores multinacionales de prestigio.
Yo tengo ese prestigio, tengo una estrategia para lograr el objetivo y estoy convencido de que mantener las cosas como han estado durante los últimos 19 años sería suicida.
P. Dos rusos pugnan por dirigir el máximo organismo del ajedrez. ¿Cree usted que el gobierno de su país le apoyara pese a su activismo político en contra de Putin?
R.
Por ahora hay un candidato oficial, que soy yo. Porque el otro [el actual presidente, el millonario Kirsan Iliumyinov] ni siquiera ha presentado su equipo y su propuesta, como indican las normas. Está ejerciendo un claro abuso de poder, utilizando los recursos de la FIDE, su dinero, su portal en Internet, los viajes presidenciales y todo lo que puede para hacer campaña.
Dicho esto, sí, somos dos rusos, pero es una cuestión retórica. Hace cuatro años el opositor de Iliumyinov en las elecciones era Karpov, un héroe nacional desde la época de la URSS, pero el gobierno de Putin se volcó con Iliumyinov. Por tanto, ahora, cuando el opositor es el rebelde Kasparov, la posición del gobierno de Rusia es evidente. De hecho, esa ayuda es esencial para él: me consta que las embajadas rusas en muchos países están llamando a las federaciones nacionales para pedirles el voto para Iliumyinov.
P. Si accede a la presidencia, ¿qué cambios urgentes realizará?
R.
Tengo un plan, que iré explicando en los próximos meses, en cuanto a cómo ayudar a las federaciones nacionales, desarrollar una clasificación mundial bien organizada, reducir el coste de las licencias, lograr patrocinadores serios… pero mucho dependerá de lo que me encuentre cuando abra los cajones de la FIDE.
Me temo que esta gente no nos va a dejar un terreno limpio, sino lleno de minas listas para explotar. Está todo muy oscuro en cuanto a contratos, cuentas bancarias... Me temo que habrá un montón de basura. De hecho, me preocupa mucho que Iliumyinov esté anunciando y prometiendo cosas que comprometen a la FIDE mucho más allá de las elecciones de agosto, y para las que ni siguiera tiene un presupuesto garantizado.
P. ¿Cómo ve el futuro del ajedrez como deporte en una época en que los programas son casi imbatibles? Viene a cuento recordar la famosa frase de Karpov: «La invención de la bicicleta no terminó con el atletismo. Simplemente, se creó otro deporte».
R.
Karpov tenía razón, pero también es verdad que las computadoras han influido mucho en el ajedrez actual. En todo caso, todo depende de la actitud de los jugadores. El nuevo campeón del mundo, Magnus Carlsen, está desbaratando con su actitud combativa y creativa la muy extendida creencia de que el ajedrez iba a ser muy aburrido, cada vez con más empates... Creo que el ajedrez tiene un gran futuro como deporte, siempre con mucha pasión alrededor, y no estoy especialmente preocupado.
Pero volviendo a lo que he dicho antes, el deporte atrae hoy a grandes multitudes hacia muchas disciplinas. Hacernos un hueco en ese ámbito no será fácil. He ahí otra razón más para impulsar el desarrollo del ajedrez como herramienta educativa.
P. Algunos no lo consideran un deporte
R.
La famosa discusión de si el ajedrez es o no deporte creo que tiene poco sentido. Para empezar, porque la conexión inequívoca del concepto del deporte con el ejercicio físico es discutible: el esfuerzo de un ajedrecista moviendo las piezas y pulsando el reloj no creo que sea menor que el de un practicante del curling, por ejemplo.
En el ajedrez, las posibilidades de triunfo son iguales para todos los participantes, no influye la suerte, como en el póker o en el backgammon. Aparte de que está organizado como un deporte y sería muy difícil organizarlo de otra forma, es suficiente para considerarlo un deporte.
Y hay otro punto muy importante: el ajedrez lo tiene muy difícil para competir con el fútbol, el baloncesto o el tenis en las grandes pantallas, aunque hay excepciones, como la retransmisión del Mundial de Sevilla y los 13 millones de espectadores. Pero si hablamos de Internet, de un portátil o de un teléfono móvil, la situación es justo al revés.
Por tanto, tenemos una estupenda tríada a favor del ajedrez, que nos va a llevar a una nueva era: educación, redes sociales y nuevas tecnologías.
P. Usted entrenó durante un año a Carlsen. Le conoce bien ¿Cree que el noruego dejará una huella profunda en la historia del ajedrez y llegara a ser MARCA Leyenda como lo fue usted en 1997?
R.
Es sin duda un gran jugador, y yo disfruté muchísimo trabajando con él en 2009. Tiene un estilo fantástico, combinando la precisión y la visión estratégica de Karpov con la determinación de Fischer para jugar hasta el último peón. Es una combinación formidable. ¿Puede ser uno de los grandes de todos los tiempos?
Quizá sí, porque está capacitado. Incluso aunque tengamos en cuenta la inflación de los puntos Elo [que miden el escalafón internacional], Carlsen es ya un gran jugador, aunque sus 100 puntos de ventaja sobre Fischer no significan, de momento, que sea ahora más grande que Fischer en 1972.
En todo caso, es un gran soplo de aire fresco. Es más, yo diría que Fischer, Carlsen y yo somos los campeones que más han contribuido a la promoción del ajedrez.
P. Ciudadano ruso residente en Nueva York. ¿Es verdad que ha solicitado la nacionalidad croata?
R.
Intento solucionar los problemas inherentes a ser ciudadano ruso con pasaporte ruso. Lo tengo ya lleno de visados, con muy pocas páginas libres, y eso puede causarme serios quebraderos de cabeza. Pronto se conocerá la solución de ese problema.
P. Putin liberó con un indulto en Navidades a Jodorkovski; recientemente las Pussy Riot fueron excarceladas. ¿Cree que está habiendo cambios significativos en materia de derechos humanos en Rusia?
R.
La situación en Rusia empeora cada día. La liberación de las Pussy Riot ocurrió justo dos días antes de lo debido. Lo de Jodorkovski es una historia más complicada.
Las últimas tres semanas, durante los Juegos de Sochi, han sido las peores en cuanto a derechos humanos en Rusia, por no mencionar a Ucrania, cuyo Gobierno ha actuado bajo una tremenda presión de Putin. Pocos saben que en ese periodo Putin encarceló a 450 personas que se limitaban a pedir su dimisión en las calles y a activistas de Greenpeace, empezó juicios a militantes de izquierdas cuyos cargos son ridículos y destituyó al director de Echo [una emisora].
Es muy típico de Putin utilizar el clamor de los Juegos para tapar acciones violentas y represoras contra sus opositores políticos. Rusia ha finalizado su transición desde una dictadura de partido a otra de una sola persona.
P. El presupuesto de Sochi 2014 ha sido tremendo.
R.
Sí. 52.000 millones de dólares. Cualquier cosa en Rusia de esa magnitud es una muestra del nivel de corrupción, especialmente de los círculos más íntimos de Putin. El principal beneficiario de los Juegos de Sochi no ha sido Rusia, sino Suiza, adonde ha ido gran parte del dinero.
P. ¿Hacia dónde cree que avanzan Rusia y Ucrania?
R.
Veo el futuro lúgubre, muy oscuro. Quizá sobreviva como un estado único, pero las fuerzas más reaccionarias, con Putin a la cabeza, están limpiando cualquier rastro de oposición, lo que llevará al desastre. Si tú creas un desierto con un clima durísimo, sobrevivirán las ratas y las serpientes, y poco más.
La diferencia con Ucrania es que en este caso sí hay una oposición real, que ningún presidente ha eliminado, porque no quisieron emplear la fuerza bruta en toda su potencia, prefirieron un consenso entre el Este y el Oeste. La gran diferencia con Putin es que a éste no le importa derramar sangre, y mete en la cárcel por muchos años a simples protestantes callejeros.
P. ¿Podría desintegrarse Ucrania?
R.
Si por desintegración entendemos que fuerzas internas de Ucrania dividirán el país, creo que no. Ahora bien, Rusia es el único país que no reconoce al nuevo gobierno. Y mucho me temo que Putin hará cuanto pueda para quedarse al menos con la península de Crimea, que es de clara cultura hegemónica rusa. Es una cuestión de ego, y Putin necesita una revancha tras su derrota en Ucrania.
Llevo tiempo diciendo que los Juegos de Sochi son una réplica de los de Berlín de 1936. Algunos me dicen que no es justo comparar a Putin con Hitler, y yo respondo que el Hitler de 1936 era un líder legítimo, no el genocida que ahora todos conocemos. De hecho, los periódicos más serios del mundo lo reconocían entonces como un líder legítimo, y aquellos Juegos fueron un soplo de fuerza para Hitler internamente, en Alemania.
El movimiento olímpico ya estaba entonces en manos del eje [Alemania-Italia-Japón]; por eso los siguientes Juegos, los de 1940, estaban previstos en Tokio [cancelados por la II Guerra Mundial]. Y tampoco olvidemos que el Barón de Coubertin fue muy favorable a los nazis en los últimos años.
Y mi chascarrillo favorito: la antorcha olímpica fue una idea de Goebbels, porque el fuego era un concepto que les encantaba a los nazis. En el desfile inaugural de los Juegos de Berlín, muchos equipos saludaron a la tribuna donde estaba Hitler. Y uno de ellos fue Francia. Luego dijeron que, en realidad, era el saludo olímpico, no el fascista, pero tengo mis dudas.
Sochi han sido los Juegos de una sola persona, de un dictador, a diferencia de los mencionados, que fueron propaganda de un sistema político.

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